Cuando todo está bien… pero el embarazo no llega

No consigues el embarazo y todo está bien
No consigues el embarazo y todo está bien
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En muchas ocasiones, pacientes con revisiones ginecológicas normales, buena salud general y estilo de vida saludable, se preguntan por qué no logran el embarazo a pesar de que todo parece estar en orden. En Clínica Fertia, esta es una de las consultas más frecuentes, especialmente en mujeres que han decidido buscar la maternidad en una etapa más avanzada de su vida reproductiva.

 

Edad biológica y fertilidad: lo que no se ve

Aunque los análisis y controles estén bien, el factor edad tiene un peso crucial. A partir de los 35 años, los ovocitos comienzan a perder calidad, y la posibilidad de que contengan una dotación cromosómica incorrecta aumenta considerablemente. Esto puede dar lugar a:

  • Óvulos no fecundables
  • Embriones con alteraciones cromosómicas
  • Gestaciones no evolutivas o abortos tempranos

La reserva ovárica y, sobre todo, la calidad genética de los óvulos se ven afectadas por el paso del tiempo, incluso en mujeres con estilo de vida saludable y sin patologías ginecológicas visibles.

Genética reproductiva: el papel del cariotipo

Cada óvulo y espermatozoide aportan la mitad de la información genética necesaria para formar un embrión sano: 23 cromosomas cada uno, que juntos suman las 23 parejas que conforman nuestro cariotipo. Cuando existe un error en esta división (por ejemplo, un cromosoma extra o ausente), la fecundación puede fallar o derivar en una gestación no viable.

Algunas de las alteraciones más comunes vinculadas a este fenómeno son las trisomías, como el síndrome de Down. Sin embargo, también pueden existir errores en la expresión de los genes sin alteración numérica. Es ahí donde entra en juego la epigenética.

Epigenética: más allá del ADN

La epigenética estudia cómo factores externos pueden modificar la forma en que se activan o desactivan los genes, sin cambiar la secuencia genética en sí. Es decir, el ADN es el mismo, pero su lectura y aplicación pueden variar según el contexto en que se encuentre.

Factores que influyen en el epigenoma

  • Dieta y nutrición
  • Exposición a tóxicos como el tabaco, alcohol o contaminantes
  • Ejercicio físico moderado
  • Edad biológica

Por ejemplo, una dieta rica en antioxidantes o ciertos nutrientes (como los grupos metilo) puede modular el ADN y mejorar su funcionamiento. Por el contrario, malos hábitos o el envejecimiento pueden alterar los mecanismos de activación genética.

Consecuencias en fertilidad y desarrollo embrionario

Los cambios epigenéticos afectan no solo a los óvulos y espermatozoides, sino también al embrión y la placenta. Esto puede repercutir en el desarrollo del embarazo, en la salud del recién nacido e incluso en aspectos psíquicos a largo plazo.

Curiosamente, incluso en casos de ovodonación, se han observado similitudes entre madre e hijo que pueden explicarse desde la epigenética. El entorno uterino, las señales bioquímicas y las moléculas maternas también intervienen en la modulación genética del embrión.

Cuando el embarazo no llega, hay mucho más que revisar

Si bien los análisis pueden estar «normales», la edad ovárica, la genética y la epigenética son elementos fundamentales que deben tenerse en cuenta. En Clínica Fertia, abordamos cada caso desde una perspectiva integral y personalizada, evaluando no solo los factores visibles, sino también los que influyen a nivel celular y molecular.

Porque cuando “todo parece estar bien”, lo importante es saber dónde mirar y cómo actuar.

 

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Dra. Elena Puente

Directora de Clínica Fertia
elenapuente@clinicafertia.com

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